CATOLICA
Y EVANGELICA
PREGUNTAS Y RESPUESTAS ACERCA DE
LA IGLESIA EPISCOPAL Y LA COMUNION ANGLICANA
La Iglesia Episcopal es parte de la Comunión Mundial
Anglicana y una de las tres ramas de la Iglesia Católica y Apostólica.
Las tres ramas de la Iglesia Católica y Apostólica
son: (a) La Iglesia Católica Romana, la cual radica históricamente en Roma y
está dirigida por El Papa, (b) La Iglesia Ortodoxa, que es la Oriental, tal
como la griega y la rusa, y (c) La Iglesia Anglicana con sus raíces históricas
en La Iglesia de Inglaterra.
Sí, evangélica quiere decir que es una iglesia que
trata de ser fiel al Evangelio. Durante el Siglo XVI, La Iglesia de Inglaterra
se reformó, o sea se separó de la autoridad de El Papa en Roma, y trató de
volver al catolicismo antiguo de la Iglesia de los primeros cinco siglos, puso
La Biblia en manos de los laicos y de todos aquellos que así lo quisieron,
abolió el celibato del clero, los servicios religiosos se celebraban en el
idioma del pueblo (en este caso el inglés, no el latín) y se abolieron ciertas
supersticiones acerca de las estatuas y los santos. Durante el reinado de la
Reina Isabel I, La Iglesia de Inglaterra definió las tres bases de su doctrina:
(a) Las Escrituras, (b) La Tradición, y (c) La Razón.
Sí,
es católica porque mantiene la tradición católica: la Misa, el Bautismo, la
confesión, la unción de los enfermos, el santo matrimonio y la ordenación en
sucesión apostólica (diáconos, sacerdotes y obispos). También se usan los ritos
y ceremonias católicas, tales como la señal de la cruz, el agua bendita, las
vestimentas eucarísticas, la devoción a la Virgen, etc. Es evangélica porque
cree que cada cristiano individualmente debe tener una relación personal con Jesucristo
como su salvador y que La Biblia, interpretada por la tradición y la razón,
debe ser el centro de las creencias.
5.1.
La Iglesia Episcopal no acepta el
dogma de la infalibilidad del Papa. Todos los seres humanos son pecadores e
imperfectos. Respetamos al Papa como el Obispo de Roma y Patriarca Histórico de
la Iglesia Occidental, pero para los episcopales la única cabeza de la iglesia
es Jesucristo mismo.
5.2.
La Iglesia Episcopal no acepta el
dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Esta doctrina indica que
María fue concebida sin pecado. Esto no aparece en La Biblia. Si esto fuera
verdad, entonces La Biblia no diría que Jesucristo murió por toda la humanidad.
La Biblia no dice que Jesucristo murió por todos excepto su madre. Esto fue un
nuevo dogma promulgado por El Papa Pio IX a mediados del Siglo XIX.
5.3.
La Iglesia Episcopal no acepta el
dogma de la Asunción de la Virgen María. Esta doctrina fue promulgada por El
Papa a mediados del Siglo XX y afirma que el cuerpo físico de la Virgen María
ascendió al cielo en forma similar a la Ascensión de Jesucristo. Este evento no
aparece en La Biblia y es una leyenda que comenzó más tarde. Los episcopales
celebran el Día de la Santa Virgen María el 15 de agosto y creemos que la
Virgen murió y que su espíritu fue al cielo para estar con su hijo de la misma
forma que todos los cristianos irán al ciclo cuando mueran.
5.4.
Para la Iglesia Católica Romana,
la autoridad doctrinal (Magisterium) radica en El
Papa y los obispos. Para los episcopales, la doctrina está basada en las
Escrituras, la tradición católica y la razón.
5.5.
En la Iglesia Católica Romana, a
los sacerdotes no se les permite contraer matrimonio. En la Iglesia Episcopal
(Anglicana), los diáconos, sacerdotes y obispos pueden casarse si así lo
desean.
5.6.
En la Iglesia Episcopal
(Anglicana), los laicos son muy importantes y las responsabilidades
administrativas de la parroquia están divididas entre clérigos y laicos.
5.7.
La Iglesia Católica Romana enseña
y cree que es la única Iglesia Católica y que las otras iglesias están
cometiendo un error. La Iglesia Católica Romana no reconoce a ninguna otra
iglesia y no reconoce a la Iglesia Episcopal como parte de la iglesia
universal. Los episcopales reconocemos a la Iglesia Católica Romana como una
iglesia hermana y reconocemos los sacramentos de la Iglesia Católica Romana.
Los episcopales no se consideran como la única iglesia verdadera en el mundo
pero aceptan a todos los bautizados con agua en Nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo y a todos los que creen que Jesucristo es el Señor como hermanos
y hermanas en Cristo.
5.8.
La Iglesia Católica Romana prohibe todos los métodos artificiales de contracepción o
control de la natalidad y cree que aquellos que lo practican están cometiendo
un pecado. U Iglesia Episcopal (Anglicana) cree en la planificación familiar y
el control de la natalidad y enseña que las familias cristianas deben planear
el número de hijos que quieren tener. A los episcopales no se les indica la
cantidad de lujos que deben tener, pero la iglesia acepta el uso de métodos
artificiales que ayudan a las familias a planear sabiamente para el futuro de
sus hijos.
5.9.
La Iglesia Católica Romana no
acepta el divorcio. Una persona divorciada no puede recibir la comunión en una
Iglesia Católica Romana. La Iglesia Episcopal (Anglicana) reconoce que
desgraciadamente algunas uniones matrimoniales pueden ser disueltas y que el
divorcio en algunas ocasiones es no solamente inevitable sino aconsejable. Esto
es conocido como la "muerte espiritual de un matrimonio" y quiere
decir que la relación había llegado a un punto tan crítico que era como si uno
de los dos hubiese muerto. Reconocemos que esto ocurre en nuestros tiempos y
por lo tanto permitimos que personas divorciadas se vuelvan a casar. Una pareja
que desea contraer matrimonio en la Iglesia Episcopal, cuando uno o los dos
contrayentes son divorciados, tiene que obtener consejo matrimonial de un
sacerdote episcopal. El sacerdote debe analizar las razones por la disolución
del matrimonio previo y debe informarle al obispo de su intención de casar a la
pareja antes de la celebración del matrimonio. Esto no es un proceso legal, es
simplemente un servicio pastoral.
5.10.
La Iglesia Católica Romana no
permite la ordenación de mujeres como sacerdotes u obispos. La Iglesia
Episcopal (Anglicana) les permite a las mujeres, al igual que a los hombres,
ser ordenadas sacerdotes y obispos.
5.11.
La Iglesia Católica Romana es una
iglesia mundial centralizada en el Vaticano en Roma. La Iglesia Episcopal es
parte de la Comunión Anglicana que es una confederación de Iglesias Anglicanas
en todo el mundo, pero donde cada iglesia nacional tiene independencia. Cada
diez años todos los obispos de la Comunión Anglicana se reúnen bajo la
dirección del Arzobispo de Cantórbery, quién es el
primado de la Comunión Anglicana, para facilitar el trabajo de la Comunión. El
Arzobispo de Cantórbery reside en Inglaterra.
La confesión privada con un sacerdote se practica en
la Iglesia Episcopal pero no es obligatorio confesar ante un sacerdote. La
Santa Comunión los domingos en la Iglesia Episcopal incluye la confesión como
parte del servicio para que así todos puedan confesar sus pecados antes de
recibir la comunión. En cuanto a la confesión ante un sacerdote, la política en
la Iglesia Episcopal es que se le ofrece a todos pero
no se le requiere a nadie. Si un episcopal siente la necesidad de confesar en
privado ante un sacerdote, lo puede hacer. Cuando esta persona hace su
confesión, el sacerdote le ofrece consejo y entonces le da la absolución por
sus pecados. El sacerdote representa a la Iglesia puesto que el Señor Jesús le
dijo a sus discípulos: 'A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán
perdonados' (Juan 20:23). Cuando una persona hace su confesión con un sacerdote
ninguno de los dos puede hablar acerca del contenido de la conversación. Esto
es conocido como el 'sello del confesionario'.
La Bendita Virgen María, Nuestra Señora, tiene un
lugar especial en nuestra tradición. Muchas iglesias llevan su nombre y tenemos
varios días santos en su honor. En muchas iglesias episcopales se encuentran
pinturas y estatuas de la Virgen María. Estas pinturas y estatuas representan a
María en los diversos colores y razas humanas, tales como, Nuestra Señora de Guadalupe
(La Virgen Morena) y Nuestra Señora de Walsingham (La
Virgen Blanca). Creemos que María es especial por su obediencia y deseo de
cooperar con el plan de salvación de Dios aceptando ser la Madre de Su Hjo. Creemos que María era tan humana como nosotros y por
lo tanto pecadora como cualquier ser humano, pero ella tuvo una gran fe y
aceptó ser el medio por el cual Dios vino a este mundo.
Los episcopales creen que María ora por nosotros, así
como cualquier cristiano ora por otro cristiano. Por eso creemos que María ora
por nosotros y con nosotros. Nunca oramos a María porque La Biblia enseña que
solo Dios, por medio de Jesucristo, puede contestar la oración.
Podemos
pedirle a María que ore por nosotros y nuestras necesidades así como le
podernos pedir a nuestro sacerdote o nuestro mejor amigo que ore por nosotros.
Por esta razón en algunas Iglesias Episcopales podemos escuchar el 'Ave María' . Esta oración dice "Dios te Salve María, llena
eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tu eres
entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. (Esta parte
se encuentra en La Biblia.) Santa María, Madre de Dios, (Esto quiere decir Dios
Hijo.) ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.' En
esta oración, no le estamos pidiendo a María que conteste nuestras oraciones
(solamente Dios puede hacer eso) pero que María ore por nosotros y con
nosotros.
El Libro de Oración Común es el libro que contiene
todos los servicios públicos de la Iglesia Episcopal, o sea la Misa, el
Bautismo, la confirmación, el santo matrimonio y el servicio de entierros.
También contiene los Salmos, las Colectas, la lista de las lecturas bíblicas
que usamos en la iglesia y el Año Eclesiástico con sus días santos, días de
fiesta y días de ayuno. Es el libro que muestra la forma en que los episcopales
enseñan y practican la fe católica. No tenemos un libro que nos explique lo que
creemos. Tenemos un libro que muestra como oramos y vivimos esas creencias día
tras día. El libro de Oración Común es ese libro. Para los episcopales 'la ley
de la oración es la ley de lo que creemos'. Lo que hacemos y oramos es lo que
creemos. No predicamos ninguna otra fe que la Fe Evangélica y Católica que
hemos heredado y esa fe se refleja en la manera en que adoramos usando El Libro
de Oración Común.
La Iglesia Episcopal cree que el Santo Bautismo es el
sacramento por el cual Dios nos adopta como sus hijos e hijas y nos hace
miembros de la iglesia, una, santa, católica y apostólica. En el Bautismo somos
sellados con óleo santo por el Espíritu Santo y como dice El Libro de Oración
Común 'marcados como propiedad de Cristo para siempre'. En el Bautismo
compartimos en la muerte y resurrección de Cristo, nuestros pecados son
perdonados y comenzamos nuestra vida en Cristo.
Sí, en el caso del bautismo de un infante, los padres
y los padrinos prometen que la criatura será criada en la vida cristiana y
hacen los votos bautismales en nombre del niño/a. Si la Iglesia Episcopal
bautiza un infante, la Iglesia quiere estar segura que los padres y padrinos
sean cristianos practicantes.
No, si los padrinos son miembros de otra rama de la
Iglesia Católica, tal como la Iglesia Católica Romana o la Iglesia Ortodoxa, o
si son miembros de otras iglesias cristianas que no sean católicas pero que
crean en el Bautismo, aceptan a Jesucristo como Señor y son miembros
practicantes de sus respectivas iglesias, ellos pueden ser padrinos en la Iglesia
Episcopal.
Sí, la Iglesia Episcopal cree que los ministros
principales del Santo Matrimonio son los dos contrayentes. (Esto no es así en
la Iglesia Católica Romana.) Creemos que un matrimonio civil es un verdadero
matrimonio ante Dios.
¡Claro
que sí! En la iglesia antigua solo se bautizaban adultos. Cuando una persona
acepta a Jesucristo como su salvador personal y comienza su vida en Su Iglesia,
debe ser bautizada lo más pronto posible. La Iglesia Episcopal acostumbra a
bautizar infantes y adultos.
Para los episcopales, La Biblia es un libro de mucho
valor. Creemos que La Biblia contiene La Palabra de Dios. Aunque creemos que la
Biblia contiene La Palabra de Dios, no es necesariamente "las palabras de
Dios". Cuando Jesús ascendió al ciclo, no le dejó
a los discípulos una grabación del Nuevo Testamento. Seres humanos bajo la
inspiración de Dios escribieron los libros de La Biblia. Por esta razón, muchas
veces leemos cosas en La Biblia que representan las costumbres de otras épocas,
tales como, la esclavitud, la posición inferior de las mujeres, el divorcio, la
ciencia, etc. Entonces la Iglesia tiene que interpretar La Biblia en nuestra
propia época. Como hemos mencionado anteriormente, en la Iglesia Episcopal
nuestra doctrina está basada en las Escrituras, la Tradición y la Razón.
Tenemos que usar la tradición y la razón al interpretar La Biblia.
¡Claro qué sí! Cada cristiano debe leer La Biblia
todos los días. Si no ha leído nunca La Biblia, comience con El Evangelio Según
San Lucas, luego continúe leyendo El Evangelio Según San Juan y entonces La
Epístola a los Romanos. Continúe leyendo el Nuevo Testamento primero antes de
leer el Antiguo Testamento. Si nunca ha leído La Biblia anteriormente, es buena
idea obtener una 'Biblia para Niños' y aprender las historias, especialmente
las del Antiguo Testamento.
Los
episcopales creen que se debe leer el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo
Testamento. Esto quiere decir que leemos el Antiguo Testamento sabiendo que la
palabra final de Dios estaba en Jesucristo, su muerte, resurrección y
ascensión. En el Antiguo Testamento se encuentran las historias y las
costumbres religiosas de los hebreos, las cuales nosotros no observamos como
cristianos porque Jesús es el cumplimiento del Antiguo Testamento. Sin embargo,
los Diez Mandamientos y las enseñanzas de los profetas tienen mucho valor. Necesitamos
saber la historia del pueblo de Israel y su relación con Dios puesto que de
esta tradición e historia vino Jesús.
¡Claro que sí! Lo que pasa es que nuestra
interpretación es mucho más amplia y pastoral, algo así como la forma en que
Jesús los presentó en el Sermón del Monte. Por ejemplo, cuando el segundo
mandamiento prohíbe la adoración de ídolos, esto es más que solamente adorar y
postrarse ante estatuas de oro. Esto también incluye cualquier cosa creada por
el hombre que ponemos antes que a Dios, tal como el dinero, el trabajo, el automóvil,
etc. Los Diez Mandamientos contienen un significado mucho más profundo en la
forma llena de gracia en que Jesús los explicó en el Sermón del Monte. Cada
cristiano debe saberse los Diez Mandamientos y la forma en que Jesús los
explicó en el Sermón del Monte. El Catecismo que se encuentra en El Libro de
Oración Común contiene una parte explicativa sobre los Diez Mandamientos. Todos
los padres deben enseñarle los Mandamientos a sus
hijos.
Los Sacramentos del Bautismo y la Santa Eucaristía son
los dos sacramentos del evangelio y necesarios para la salvación. Los otros
cinco tienen valor sacramental pero no son necesarios para todos los
cristianos. Estos otros cinco sacramentos son: la Confirmación, la Unción, el
Matrimonio, la Ordenación y la Confesión.
La Unción es el sacramento
de los enfermos. Cuando una persona está enferma, se puede llamar a un
sacerdote o un diácono para que éste le administre la unción con óleo santo
bendecido por el obispo. Muchas veces esto se hace durante o después de la misa
en la iglesia. Creemos que Dios puede sanar mediante Jesucristo.
La Iglesia Episcopal es
una Iglesia Católica democrática. Los clérigos y los laicos eligen a los
obispos. Los clérigos y los laicos de cada congregación en una diócesis se reúnen
para orar y elegir un nuevo obispo.
Sí, si la congregación tiene
sostenimiento económico propio y no recibe ayuda económica de parte de la
diócesis, esa parroquia busca y elige a su propio sacerdote cuando haya una
vacante. Las congregaciones que son misiones, que todavía reciben ayuda
económica de la diócesis tienen al obispo como su rector y el obispo nombra un
vicario, quien es el pastor de la misión como representante del obispo.
Cada parroquia y cada
feligrés tiene la responsabilidad de recaudar los
fondos necesarios para sostener su propia parroquia o congregación. La Iglesia
Episcopal depende totalmente del dinero que donan sus miembros. Cada feligrés
dona dinero para la misión de la parroquia y su mantenimiento. La mejor manera
es dando el diezmo, o sea, el 10% de sus entradas monetarias. Muchos comienzan
a caminar en su fe dando un porcentaje de sus entradas a la iglesia. Cada
parroquia tiene la responsabilidad de preparar un presupuesto anual y
asegurarse que los miembros de la parroquia la están sosteniendo y respondiendo
al amor de Dios, dándole a Su Iglesia una porción de su tesoro, talento y
tiempo.
La Comunión Anglicana
incluye muchas costumbres diferentes de todas partes del inundo y de muchas
culturas. En nuestras congregaciones hispanas en los Estados Unidos, mantenemos
las costumbres, tales como, las quinceañeras, las misas de los 40 días, misas
de consagración a los tres años, Nuestra Señora de Guadalupe, música hispana
durante la misa, El Día de los Muertos, el rosario cuando se solicita, costumbres
en los matrimonios como los lazos y las arras y otras tradiciones de la cultura
hispana que tienen significado para nosotros. La Iglesia Episcopal es una
iglesia católica y siempre celebramos las cosas buenas de cada cultura en la
que ejercemos el ministerio.
Para los episcopales el
ser "evangélico' no es lo opuesto a ser 'católico". La Iglesia
Episcopal quiere que todos tengan acceso a los sacramentos, el ministerio, la
Biblia, el sacerdote y la Gracia. Pero no queremos que todo esto se convierta
en algo automático, sin disciplina y verdadera fe. Por esta razón, nuestro
catolicismo predica que cada cristiano debe tener una relación personal con Jesucristo.
De esa manera, nuestra participación en los sacramentos y la vida de la Iglesia
no será automática o rutinaria, pero algo que podemos sentir en nuestros
corazones y celebrar en nuestras vidas. El conocer y confesar a Jesucristo como
Señor quiere decir que sentimos en nuestros corazones los frutos y el gozo de
la religión católica. Esta actitud es evangélica y apostólica.
En realidad es muy
sencillo. Comience con un Acto de Fe. Ore a Dios y diga estas palabras o
palabras similares:
"Dios, gracias te doy
porque me amas. Gracias Jesús porque moriste en la cruz por mis pecados. Me arrepiento de mis pecados
de todo corazón y acepto a Jesucristo como mi salvador personal. Te entrego
toda mi vida a tí. Guíame y ayúdame a vivir la vida
que tú quieres que yo viva. Amén."
Entonces comience a
involucrarse en la vida de la Iglesia, a recibir la comunión por lo menos cada
domingo, estudiar La Biblia y tomar su lugar en la vida de su parroquia.
No, debe hacerlo muchas
veces. Algunas personas dedican sus vidas a Jesús con esta oración todos los
días. Pero ésto se hace especialmente cuando se
celebran bautizos y confirmaciones en su iglesia y escucha la pregunta,
"¿Te entregas a Jesucristo y lo aceptas como tu Salvador?' Este es el
momento de renovar la fe. Es también conveniente hacerlo cuando toma la
comunión y recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo, cuando está triste, cuando
está gozoso y agradecido, en momentos difíciles y especialmente en momentos de
gozo. Estas son las ocasiones en que es apropiado orar el Acto de Fe para
recibir el poder del Espíritu Santo y poder seguir en el camino de Jesús.
Sí, las Escrituras, la Tradición y la Razón son
las tres bases de nuestras creencias; pero con Jesús siempre en el centro: en
el centro de nuestra Iglesia, en el centro de nuestras fan-tilias y en el
centro de nuestros corazones.
Por el Padre Guillermo Leeson
Redactado por el Padre Fernando Gómez y la Sra.
Adela Gómez
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Oficina de
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